Un pago puede detenerse por un dato: el nuevo reto de ISO 20022

La criptografía post-cuántica plantea nuevos desafíos para la infraestructura de pagos. Ante la evolución de los estándares internacionales, bancos y procesadores deben prepararse para una migración que exige interoperabilidad, rendimiento y continuidad operativa, sin comprometer la seguridad de las transacciones.

La seguridad de los pagos depende de mecanismos que muchas veces operan de forma invisible: cifran información, protegen llaves y permiten verificar la autenticidad de las operaciones, pero, una parte de la criptografía que hoy protege los sistemas financieros podría quedar expuesta ante los avances de la computación cuántica. Prepararse para ese escenario ya forma parte de la agenda de organismos internacionales y de las instituciones que sostienen la infraestructura financiera. 

La transición dejó de ser una discusión exclusivamente teórica. En diciembre de 2025, el Banco de Pagos Internacionales (BIS) publicó los resultados de la segunda fase de Project Leap, una iniciativa que probó criptografía post-cuántica en un sistema de pagos operacional. El experimento demostró que la implementación es viable, pero también evidenció impactos en el rendimiento y retos de interoperabilidad que deben considerarse antes de extenderla a mayor escala. 

Para bancos, procesadores y proveedores de tecnología financiera, el desafío consiste en preparar la infraestructura sin comprometer la continuidad, el rendimiento ni la seguridad de las operaciones actuales. 

La amenaza cuántica ya tiene una respuesta en desarrollo

La computación cuántica promete resolver determinados problemas de formas que no son viables para los computadores convencionales. Entre sus implicaciones para la ciberseguridad está la posibilidad de que máquinas suficientemente avanzadas puedan romper algunos de los mecanismos de criptografía de clave pública que se utilizan actualmente para proteger comunicaciones, intercambiar claves y verificar firmas digitales. 

Esto no significa que los sistemas de pago estén a punto de quedar vulnerados ni que todos los algoritmos criptográficos tengan el mismo nivel de exposición. El riesgo depende de los mecanismos utilizados, de los avances tecnológicos y de las características de cada implementación. Precisamente por eso, la preparación debe comenzar antes de que exista una amenaza operativa inmediata. 

Hay, además, una consideración que amplía el horizonte del riesgo: la estrategia conocida como harvest now, decrypt later. Consiste en capturar hoy información cifrada para intentar descifrarla en el futuro, cuando la capacidad tecnológica lo permita. Los datos financieros y personales que deban conservar su confidencialidad durante largos periodos requieren especial atención frente a este escenario. 

El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST) publicó en agosto de 2024 sus primeros tres estándares definitivos de criptografía post-cuántica. Estos incluyen mecanismos para establecer claves y generar firmas digitales diseñados para resistir ataques de computadores cuánticos. NIST recomienda comenzar la transición y evaluar qué sistemas, productos y protocolos necesitan actualizarse.  

La dirección ya está definida, el trabajo consiste en convertir esos estándares en una migración viable para cada infraestructura. 

El reto no es cambiar un algoritmo y seguir operando

La experiencia de Project Leap ayuda a entender por qué esta transición exige una planificación más amplia. En el experimento, desarrollado con la participación de bancos centrales europeos, Swift y otros actores tecnológicos, se sustituyeron firmas digitales tradicionales por mecanismos post-cuánticos mientras se ejecutaban transferencias de liquidez en un sistema de pagos existente. 

Las pruebas se completaron, pero los resultados también mostraron diferencias importantes de rendimiento entre los algoritmos tradicionales y los post-cuánticos. Además, fue necesario modificar varios componentes para asegurar su compatibilidad con las bibliotecas criptográficas actualizadas. 

En una operación financiera, estas diferencias no pueden evaluarse de manera aislada. Los cambios deben convivir con los tiempos de procesamiento, la capacidad de los sistemas, los protocolos de comunicación y las dependencias entre proveedores. Una modificación en la capa criptográfica puede requerir ajustes en distintos componentes, así como pruebas para verificar que la operación mantenga su comportamiento esperado. 

Por eso, la preparación comienza con una pregunta fundamental: ¿dónde se utiliza criptografía dentro de la infraestructura y qué tan sencillo sería actualizarla? 

Construir un inventario de algoritmos, certificados, llaves, dispositivos y dependencias permite identificar los componentes expuestos y establecer prioridades. A partir de allí, las entidades pueden evaluar alternativas, probar implementaciones, medir su impacto y planificar una transición gradual. La capacidad de sustituir mecanismos criptográficos sin rediseñar toda la arquitectura, conocida como agilidad criptográfica, será importante para responder a esta y futuras necesidades. 

Preparar la protección de los datos desde la infraestructura

La migración post-cuántica también abre una oportunidad para revisar cómo se administran los servicios criptográficos en la operación financiera. El cifrado, la tokenización, la protección de llaves y la disponibilidad de los mecanismos de seguridad forman parte de una arquitectura que debe evolucionar con las necesidades del negocio. 

CRYPTGRID™ de CLAI PAYMENTS® Technologies, permite gestionar servicios criptográficos para proteger información sensible en entornos financieros, con opciones de implementación en la nube y on-premise. Su propuesta incluye capacidades de cifrado, tokenización y administración de llaves, además de su operación en entornos de IBM® Cloud. 

Estas capacidades forman parte de la infraestructura de protección de datos sobre la que las entidades pueden evaluar sus necesidades criptográficas. No obstante, adoptar criptografía post-cuántica requiere verificar específicamente la compatibilidad de los algoritmos, los módulos y los componentes utilizados con los estándares correspondientes. Contar con servicios criptográficos centralizados puede facilitar esa evaluación, pero no sustituye el análisis ni las pruebas que exige la migración. 

En paralelo, la seguridad de los pagos también requiere atender las amenazas que ocurren durante la operación cotidiana. AXIA™, solución para prevención de fraude mediante inteligencia artificial y machine learning, analiza las transacciones en tiempo real para identificar patrones atípicos y generar señales de riesgo que apoyen las decisiones antifraude.  

Su función es distinta de la criptografía post-cuántica: mientras la criptografía protege datos y mecanismos de autenticidad, AXIA™ ayuda a identificar comportamientos asociados con posibles fraudes en el ámbito transaccional. Ambas perspectivas responden a necesidades diferentes que deben abordarse dentro de una estrategia integral de seguridad financiera. 

La migración empieza antes de que sea urgente

La transición hacia la criptografía post-cuántica no ocurrirá de una sola vez. Requiere visibilidad sobre la infraestructura, criterios para priorizar los sistemas críticos, pruebas de interoperabilidad y rendimiento, coordinación entre proveedores y una hoja de ruta que permita actualizar componentes sin interrumpir servicios esenciales. 

Para las entidades financieras de Latinoamérica, empezar a evaluar estas necesidades permite tomar decisiones con mayor anticipación, identificar dependencias difíciles de reemplazar y evitar que la migración se convierta en una respuesta apresurada ante nuevos requerimientos. 

La próxima transformación de la seguridad de pagos no dependerá únicamente de incorporar algoritmos más resistentes, sino de la capacidad de las instituciones para adaptar su infraestructura de manera controlada.

Si su organización está evaluando cómo preparar sus servicios criptográficos y fortalecer la seguridad de su operación transaccional, déjenos sus datos a continuación y un agente especializado se contactará con usted para conversar sobre las capacidades y los desafíos que debe considerar. 

5 noviembre, 2026

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