El próximo reto de los pagos inmediatos es salir de sus fronteras  

Los pagos transfronterizos avanzan hacia una nueva etapa impulsada por la interoperabilidad entre sistemas de pagos inmediatos. Conectar mercados exige superar desafíos tecnológicos, regulatorios y operativos, donde la orquestación y las pruebas transaccionales son claves para garantizar operaciones rápidas, seguras y eficientes.

Los pagos inmediatos ya están transformando la forma de mover dinero dentro de los mercados latinoamericanos. El siguiente desafío es llevar esa misma velocidad más allá de las fronteras: conseguir que los sistemas de distintos países puedan conectarse y procesar operaciones de forma rápida, trazable y eficiente. 

La interconexión de sistemas de pagos inmediatos empieza a tomar fuerza como una alternativa para reducir las fricciones de los pagos transfronterizos. En su Reporte de la Infraestructura Financiera de 2026, el Banco de la República de Colombia identifica la interconexión de estos sistemas como una de las vías para avanzar hacia pagos internacionales más rápidos y eficientes. Esta perspectiva coincide con el trabajo del Comité de Pagos e Infraestructuras de Mercado del BIS, que considera la interoperabilidad entre sistemas una de las alternativas para mejorar los pagos transfronterizos. 

La frontera sigue siendo una capa de complejidad

Un pago doméstico puede resolverse dentro de las reglas, infraestructura y moneda de un mismo país. Cuando intervienen dos jurisdicciones, aparecen nuevas variables: diferentes sistemas de pago, estándares de mensajería, requisitos regulatorios, procesos de cumplimiento, horarios operativos y mecanismos de liquidación. 

Por eso, conectar dos sistemas no significa simplemente establecer un enlace tecnológico. 

El BIS señala que los pagos transfronterizos continúan enfrentando fricciones asociadas con la interoperabilidad limitada y las diferencias institucionales entre países. También identifica la armonización de estándares, especialmente para el intercambio de mensajes, como una de las prioridades para reducir estas barreras. 

La oportunidad está en que buena parte de la infraestructura necesaria para avanzar ya existe. 

De sistemas nacionales a redes conectadas

India y Brasil muestran hasta dónde pueden llegar los sistemas de pagos inmediatos cuando alcanzan escala doméstica.  

UPI ya cuenta con mecanismos para realizar pagos internacionales y ha establecido conexiones con otros sistemas. Un ejemplo es la interoperabilidad UPI-PayNow, que permite transferencias entre India y Singapur en tiempo real. Además, NPCI continúa ampliando la aceptación internacional de UPI para pagos en comercios. 

Pix también avanza en esta dirección. El Banco Central de Brasil ha señalado su participación en iniciativas internacionales orientadas a integrar Pix con otros sistemas de pagos inmediatos y facilitar los pagos transfronterizos. 

No se trata necesariamente de crear una única red mundial. El modelo que está tomando fuerza consiste en conectar sistemas que ya funcionan, permitiendo que cada país conserve su infraestructura mientras establece mecanismos comunes para comunicarse con otras. 

El BIS describe estos esquemas de interconexión como una forma de permitir que participantes de distintas jurisdicciones realicen operaciones sin tener que pertenecer al mismo sistema de pagos, lo que puede reducir intermediarios y acortar las cadenas de procesamiento. 

La interoperabilidad también cambia la operación

Para una entidad financiera, una conexión internacional no termina en la posibilidad de enviar dinero a otro país. La operación debe ser capaz de interpretar la transacción, aplicar las reglas correspondientes, determinar cómo procesarla y responder ante diferentes escenarios sin perder la velocidad que caracteriza a los pagos inmediatos. 

Esto vuelve especialmente importante la capacidad de orquestar operaciones que atraviesan diferentes sistemas. 

Una arquitectura de pagos preparada para este escenario necesita gestionar múltiples rutas, reglas y condiciones, y hacerlo de forma flexible a medida que aparecen nuevas conexiones. La interoperabilidad, entonces, deja de ser solamente una característica entre sistemas y se convierte también en una capacidad esencial dentro de cada participante. 

Probar antes de conectar

Cada nueva conexión internacional introduce combinaciones adicionales: diferentes mensajes, rutas, monedas, respuestas, reglas y escenarios de error. 

Por eso, la expansión transfronteriza también plantea un reto de validación. No basta con comprobar que una transacción exitosa llega de un sistema a otro. Es necesario reproducir escenarios que permitan verificar qué ocurre ante una respuesta inesperada, una ruta alternativa, una operación rechazada o una variación en las condiciones del servicio. 

El BIS también destaca la importancia de la interoperabilidad de estándares y de mecanismos de prevalidación para mejorar la transparencia, reducir errores y evitar que los problemas aparezcan después de iniciado el movimiento de fondos. 

La capacidad de probar estos escenarios antes de llevar una conexión a producción puede convertirse, por tanto, en parte de la infraestructura necesaria para escalar los pagos inmediatos más allá de las fronteras. 

Conectar no es solo cruzar una frontera

La evolución de los pagos inmediatos está llevando la conversación desde la interoperabilidad dentro de un país hacia la conexión entre sistemas de distintos mercados. 

Ese paso abre oportunidades para remesas, comercio electrónico, turismo y operaciones empresariales, pero también exige que tecnología, reglas y operación puedan coordinarse a una escala mayor. 

En este escenario, AZ7® permite centralizar la orquestación de las transacciones y gestionar de forma dinámica las diferentes rutas y reglas que intervienen en su procesamiento. Esto facilita que nuevas conexiones y servicios puedan incorporarse sin convertir cada integración en una modificación de toda la operación. 

Por su parte, PAYTESTER® permite reproducir transaccionalmente lo que ocurre en los canales físicos y digitales, haciendo posible comprobar cómo se comportan las operaciones frente a diferentes respuestas y escenarios antes de llevarlas a producción. 

Conectar sistemas es apenas el primer paso. La verdadera capacidad está en poder orquestar, probar y adaptar la operación a medida que esas conexiones crecen. 

Si su negocio quiere orquestar su operación adaptándose a lo que el mercado actual requiere, déjenos sus datos a continuación y un agente especializado se contactará con usted. 

13 octubre, 2026

¡Hablemos!

Por favor, deje sus datos y un especialista se pondrá en contacto con usted.