Sin embargo, muchos bancos aún operan con infraestructuras tecnológicas heredadas, especialmente en la gestión de productos como las tarjetas, lo que frena su capacidad de competir, escalar e innovar. En este contexto, contar con un core de tarjetas moderno, flexible y robusto se ha convertido en una pieza clave dentro de la estrategia de modernización bancaria.
La importancia de las tarjetas en el ecosistema actual
Aunque han surgido nuevos medios de pago, como billeteras digitales, pagos QR o contactless, las tarjetas siguen siendo el método más utilizado por millones de personas en la región. De hecho, según un estudio de Mastercard, el 63% de los consumidores en América Latina utilizan tarjetas de débito como su principal método de pago digital. Asimismo, más del 60% de las compras en línea se realizan con tarjetas de crédito o débito, lo que refuerza su papel central en el comercio electrónico, según Americas Market Intelligence.
Además, muchas billeteras digitales y apps fintech se alimentan en el backend de una tarjeta, convirtiéndolas en la base silenciosa del ecosistema digital. Sin embargo, mientras su uso evoluciona rápidamente, los sistemas que las gestionan no siempre lo hacen al mismo ritmo. Muchos bancos aún operan con cores de tarjetas rígidos, fragmentados o difíciles de escalar, lo que impide ofrecer productos innovadores o responder con agilidad a las nuevas demandas del mercado.
El core de tarjetas como motor de modernización
Modernizar el core de tarjetas no es solo una actualización técnica, es una decisión estratégica que impacta directamente en la eficiencia operativa, la experiencia del cliente y la rentabilidad de su ecosistema financiero. Un core moderno permite:
Esta capacidad de adaptarse rápidamente no solo mejora la competitividad, sino que habilita nuevos modelos de negocio: tarjetas virtuales, límites dinámicos, emisión instantánea, programas de fidelización personalizados, entre otros.
¿Cómo están avanzando los bancos de la región?
Muchas instituciones financieras en Latinoamérica están dando pasos concretos hacia la modernización de sus plataformas de tarjetas. En lugar de cambiar todo su core bancario de forma radical, están comenzando por modularizar componentes clave, como el de tarjetas, para probar nuevas capacidades, integraciones y mejoras operativas.
Esta estrategia permite:
1. Validar soluciones en menor tiempo y con menos riesgo.
2. Obtener resultados tangibles rápidamente.
3. Establecer una hoja de ruta más controlada.
En paralelo, optan por plataformas abiertas, flexibles y en muchos casos alojadas en la nube, que les permiten reducir costos y acelerar la innovación. La alta adopción de soluciones digitales en la región, con un crecimiento proyectado del 20% anual en el comercio electrónico hasta 2025, según Visa, refuerza la urgencia de esta transición.
La modernización empieza por el corazón de los pagos
Modernizar su core es esencial para la transformación de las entidades financieras en Latinoamérica, y el sistema de gestión de tarjetas es uno de los componentes más estratégicos de dicha transformación. Es ahí donde se reflejan muchas de las expectativas del cliente moderno: velocidad, flexibilidad, personalización y control.
En CLAI PAYMENTS® Technologies, acompañamos a las instituciones financieras en este proceso con soluciones como EVERYCARD®, nuestro core de tarjetas diseñado para operar de forma integrada con cualquier plataforma de pago. EVERYCARD® permite una gestión integral de tarjetas, con total trazabilidad, seguridad y flexibilidad para adaptarse a cualquier modelo de negocio.
La transformación de la banca empieza por sus componentes más críticos. Y en Latinoamérica, las tarjetas siguen siendo uno de ellos.