Durante dos días, Cartagena se convirtió en el punto de encuentro de los principales líderes del sistema financiero de la región. El 16° Congreso de Acceso a Servicios Financieros y Medios de Pago (CAMP) de Asobancaria reunió a bancos, fintechs, organismos públicos y proveedores tecnológicos para analizar cómo la innovación, los datos y la tecnología están redefiniendo la forma en que operan los servicios financieros.
Desde su apertura, el evento dejó claro que la conversación sobre el futuro del sector ya no se limita a tendencias o promesas tecnológicas. Hoy el debate gira en torno a cómo transformar la operación financiera de manera concreta, garantizando inclusión, eficiencia y confianza en un entorno cada vez más digital.
En ese contexto, tres conceptos atravesaron la agenda del evento: transformación, innovación y conexión.
Un sistema financiero en plena transformación
La industria financiera atraviesa una etapa de cambio profundo. Nuevos modelos de negocio, como los neobancos y las plataformas digitales, están redefiniendo la relación entre los usuarios y los servicios financieros.
Durante el CAMP se discutieron temas clave como la evolución de los pagos digitales, la adopción de inteligencia artificial en procesos financieros, el crecimiento del Open Finance y los retos que plantea la prevención del fraude en un entorno cada vez más inmediato. Paneles y conferencias abordaron desde los pagos transfronterizos hasta el impacto de la IA generativa en áreas como la cobranza o la gestión de riesgos.
En paralelo, la conversación también puso sobre la mesa uno de los grandes desafíos del sector: cómo ampliar el acceso al sistema financiero sin comprometer la seguridad ni la estabilidad operativa.
La inclusión financiera, la rebancarización y la integración de nuevos actores en el ecosistema fueron temas recurrentes durante las sesiones, evidenciando que el crecimiento del sistema financiero dependerá cada vez más de su capacidad para conectar tecnología, regulación y experiencia del usuario.
Innovación que ocurre en la operación
Uno de los mensajes más claros del evento fue que, la innovación financiera ya no ocurre únicamente en nuevos productos o aplicaciones visibles para el usuario.
En el contexto actual, la verdadera transformación sucede dentro de la infraestructura que soporta los servicios financieros.
Procesar pagos en tiempo real, integrar múltiples redes y actores, gestionar riesgos en milisegundos o habilitar nuevos modelos de emisión de medios de pago requiere arquitecturas tecnológicas capaces de operar con agilidad, seguridad y escalabilidad.
En otras palabras, la innovación ocurre hoy en la forma en que se diseñan y gestionan los ecosistemas financieros. Esto implica repensar la arquitectura tecnológica del sector: desde el core de tarjetas, que permite habilitar nuevos modelos de emisión y personalización de productos financieros, hasta las plataformas de orquestación de pagos, que permiten integrar redes, canales y participantes dentro de un mismo flujo transaccional.
En este nuevo escenario, la seguridad y la protección de los datos dejan de ser capas adicionales para convertirse en componentes estructurales del sistema.
Conectar el ecosistema financiero latinoamericano
Si algo quedó claro en el CAMP 2026 es que el futuro del sector financiero será, inevitablemente, más conectado. Bancos, fintechs, redes de pago, comercios y entidades regulatorias están construyendo un ecosistema cada vez más interdependiente, donde la colaboración y la interoperabilidad son claves para habilitar nuevos servicios.
La expansión de los pagos digitales, la adopción de modelos de Open Finance y el desarrollo de infraestructuras como los sistemas de pagos inmediatos están acelerando esta interconexión, sin embargo, conectar el ecosistema también implica nuevos desafíos: mayor complejidad operativa, mayor exposición al fraude y mayores exigencias regulatorias.
Por esta razón, uno de los grandes debates del evento giró en torno a cómo construir infraestructuras tecnológicas capaces de integrar innovación sin perder control ni visibilidad sobre la operación y fortaleciendo la protección del usuario.
En este contexto, CLAI PAYMENTS® Technologies participó en el CAMP 2026, compartiendo su visión sobre cómo las entidades financieras pueden fortalecer su operación a través de arquitecturas tecnológicas diseñadas para los ecosistemas de pago modernos.
Nuestra propuesta parte de un principio claro: la evolución del sistema financiero no depende únicamente de nuevas soluciones, sino de cómo se integran y coordinan dentro de una arquitectura común.
Por eso, desde CLAI PAYMENTS® Technologies trabajamos en plataformas que articulan tres capacidades fundamentales para la operación financiera actual:
- Emisión de medios de pago habilitada a través de un core de tarjetas flexible como EVERYCARD® que permite lanzar y gestionar productos financieros de manera ágil.
- Orquestación de pagos que integra redes, actores y flujos transaccionales dentro de un mismo entorno operativo con AZ7®.
- Conciliación y compensación transaccional que automatiza la validación y comparación de operaciones entre los distintos participantes del ecosistema a través de RECONPRIME®.
- Seguridad, protección de datos y detección de fraude incorporadas desde el diseño de la infraestructura para fortalecer la confianza y la resiliencia operativa a través de CRYPTGRID™.
Esta visión responde directamente a los desafíos que se discutieron durante el evento: cómo escalar la innovación, cómo integrar nuevos modelos de negocio y cómo garantizar la confianza del usuario en un ecosistema financiero cada vez más complejo.
Diseñar el futuro desde la arquitectura
El CAMP 2026 dejó una conclusión clara: el futuro del sistema financiero no dependerá únicamente de nuevas tecnologías, sino de la capacidad de la industria para diseñar infraestructuras que permitan integrarlas de manera segura y sostenible.
Transformar, innovar y conectar ya no son conceptos abstractos. Son desafíos operativos que requieren plataformas capaces de evolucionar junto con el ecosistema.